Arquitectura explicada sin jerga

Cómo funciona una IA doméstica sin nube.

Una pregunta puede recorrer pocos metros dentro de casa en lugar de viajar hasta un centro de datos. Este es el recorrido que propone Famil·IA y las piezas que lo hacen posible.

Primero: local no significa simplemente «una aplicación instalada»

Una aplicación puede estar instalada en un ordenador y seguir enviando cada pregunta a una API externa. Cuando hablamos de una IA doméstica local, el elemento decisivo es dónde se ejecuta el modelo que genera la respuesta y dónde se conservan los datos de la conversación.

En Famil·IA, el modelo se ejecuta mediante Ollama en un equipo del hogar. La aplicación coordina la conversación con Node.js y utiliza SQLite para la información local que necesita. El dispositivo desde el que pregunta el niño se comunica con ese equipo por la red de casa.

La web pública está deliberadamente separada. La demo que ves en famil-ia.es utiliza respuestas predefinidas. No abre acceso al servidor doméstico, no llama a Ollama y no permite escribir preguntas libres.

El recorrido de una conversación

1. Se identifica el perfil y el modo

La aplicación conoce qué perfil está activo, su edad configurada y si la actividad es Deberes, Curiosidad, Calma u otro espacio.

2. Se reúnen las pautas aplicables

Antes de generar una respuesta, se incorporan reglas familiares como explicar con ejemplos cotidianos, dar pistas o pedir apoyo adulto ante un riesgo.

3. El modelo procesa la petición en casa

Ollama ejecuta el modelo local. La pregunta y el contexto no necesitan enviarse a un proveedor externo para producir la respuesta.

4. La respuesta vuelve al dispositivo

El niño recibe una explicación ajustada al modo. Si aparece un tema sensible, el sistema puede adaptar la respuesta y generar un aviso en el panel del tutor.

5. Los datos permanecen en el entorno doméstico

La conversación, la configuración y la memoria revisable se mantienen en la instalación local.

Las capas no cumplen la misma función

Interfaz

Presenta los modos y permite conversar desde un dispositivo del hogar.

Aplicación

Gestiona perfiles, pautas, contexto, biblioteca, memoria y alertas.

Modelo local

Genera el lenguaje en el equipo doméstico mediante Ollama.

Datos locales

SQLite conserva la información necesaria dentro del entorno de la familia.

Cómo se adapta una respuesta

La adaptación no depende de una única instrucción. El perfil aporta una referencia de edad; el modo define la finalidad; las pautas familiares señalan cómo ayudar; y el contexto permite mantener coherencia. Una pregunta sobre fracciones necesita una estrategia distinta a una historia sobre un dragón o a una conversación sobre un enfado.

En Deberes se priorizan pistas y comprobaciones. En Historias, decisiones creativas. En Curiosidad, explicaciones sencillas que abren nuevas preguntas. En Calma, palabras para reconocer una emoción y un paso cotidiano, sin presentar la IA como terapia ni sustituir ayuda profesional.

Qué aporta el almacenamiento local

Una IA familiar puede resultar más útil si recuerda preferencias o materiales, pero recordar todo de forma automática no es el objetivo. Famil·IA contempla memoria revisable y biblioteca local para que el hogar pueda decidir qué merece conservarse. La configuración también permanece cerca del sistema que la aplica.

Esta separación hace que la web de presentación pueda actualizarse, indexarse y compartirse sin contener conversaciones del prototipo. Son dos sistemas con responsabilidades distintas.

Funcionamiento cotidiano sin conexión

Una vez instalado el entorno y disponible el modelo, la generación de respuestas puede continuar aunque no haya acceso a internet. La red local sigue conectando el dispositivo del niño con el equipo doméstico. «Sin internet» no significa que los dispositivos dejen de comunicarse entre sí; significa que el recorrido no depende de salir a la red pública.

El papel del panel del tutor

El panel reúne configuración y acompañamiento: edad, modos, límites, pautas personalizadas, memoria revisable y avisos. No es una consola para observar permanentemente al niño. Su función es permitir que las decisiones familiares se traduzcan en un comportamiento estable y facilitar una intervención cuando un tema realmente lo requiere.

Por qué construirlo así

Famil·IA intenta resolver dos necesidades a la vez. La primera es la privacidad: que una conversación infantil no tenga que enviarse a un servicio externo. La segunda es el acompañamiento: que una respuesta no dependa solo de la pregunta, sino también de la edad, la finalidad y las pautas del hogar.

Resolver solo una de ellas deja incompleta la experiencia. Un modelo local sin adaptación puede responder de una manera poco útil para un niño. Una interfaz familiar conectada a la nube puede ofrecer pautas, pero las conversaciones salen de casa. La arquitectura doméstica une ambas decisiones en el mismo recorrido.

Glosario breve

Modelo de lenguaje

El componente que genera texto a partir de la pregunta y del contexto que recibe.

Ollama

La herramienta que permite ejecutar el modelo de lenguaje localmente en el equipo doméstico.

Node.js

El entorno con el que la aplicación coordina perfiles, modos, reglas y peticiones.

SQLite

La base de datos local que permite conservar información de la aplicación sin necesitar un servidor externo.

Publicado por el proyecto Famil·IA. Última actualización: 13 de septiembre de 2026.

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