El proyecto

Famil·IA nació en casa para responder a una pregunta familiar.

¿Podemos acercar la inteligencia artificial a los niños sin elegir entre exponer sus conversaciones, recibir respuestas poco apropiadas o impedir completamente su uso?

Por qué empezamos a construirlo

Famil·IA nació al buscar una forma de acercar la inteligencia artificial a los niños sin renunciar a la privacidad ni convertir a los padres en un filtro permanente. Al no encontrar una solución que combinara ambas cosas, empezamos a construirla en nuestra casa.

La idea se apoya en una decisión técnica y otra educativa. La técnica: ejecutar el modelo dentro del hogar para que las conversaciones no se envíen a proveedores externos. La educativa: aplicar perfiles, modos y pautas que ayuden a responder de acuerdo con la edad y los acuerdos de cada familia.

Qué existe actualmente

Disponible

Funcionamiento local

El modelo y las conversaciones se gestionan en un equipo doméstico mediante Ollama, Node.js y SQLite.

Disponible

Configuración familiar

Perfiles por edad, modos, límites, pautas, memoria revisable, biblioteca local y alertas.

En evaluación

Experiencia cotidiana

Estamos aprendiendo qué explicaciones, pautas y recorridos resultan más útiles para niños y personas adultas.

En evolución

Acceso más sencillo

El proyecto trabaja para hacer más fácil la instalación y ampliar la validación con nuevas familias.

Doce espacios de uso

El prototipo reúne Hablar, Deberes, Lectura, Inglés, Matemáticas, Programación, 3D/Tinkercad, Retos, Juegos, Curiosidad, Calma y Rol. Los espacios comparten la configuración del perfil, pero persiguen objetivos distintos: comprender, practicar, crear, conversar o expresar una emoción sencilla.

La demo pública recrea cuatro recorridos —Curiosidad, Deberes, Historias y Calma— mediante preguntas seleccionables. No es una conversación en directo y no conecta con la instalación doméstica.

Cómo tomamos decisiones

  • La privacidad y el acompañamiento se diseñan juntos.
  • Las capacidades se presentan con claridad, sin convertir objetivos futuros en funciones actuales.
  • El lenguaje se dirige principalmente a las personas adultas sin perder de vista la experiencia infantil.
  • Los temas sensibles se explican de forma apropiada y facilitan el apoyo de un adulto cuando corresponde.
  • Las pruebas con familias, educadores y profesionales deben orientar la evolución del proyecto.
Famil·IA es un proyecto independiente. Esta página presenta el proyecto como responsable editorial de sus recursos públicos y no publica nombres ni información personal de los menores que han participado en las primeras pruebas familiares.

Participar

Buscamos familias, educadores y profesionales que quieran conocer cómo funciona el prototipo, probarlo cuando haya nuevas oportunidades y compartir su opinión. El formulario de la portada recoge únicamente solicitudes de personas adultas.

También puedes escribir a hola@famil-ia.es para propuestas educativas, investigación, privacidad o colaboración editorial.

Seguir explorando

Conocer la propuesta desde distintos ángulos