Perfiles por edad
La forma de explicar y el nivel de detalle pueden ajustarse al perfil que utiliza la aplicación.
IA para familias
Famil·IA reúne privacidad local y acompañamiento educativo en una experiencia que cada hogar puede configurar según sus edades, prioridades y forma de aprender.
Las familias toman decisiones diferentes sobre tiempos, contenidos y formas de acompañar. Por eso, una IA familiar necesita algo más que una configuración genérica. Debe poder reflejar acuerdos comprensibles y mantenerlos presentes cuando responde.
El prototipo de Famil·IA dispone de perfiles, adaptación por edad, modos de uso, límites y pautas personalizadas. El panel del tutor concentra estas decisiones para que no sea necesario intervenir en cada conversación.
La forma de explicar y el nivel de detalle pueden ajustarse al perfil que utiliza la aplicación.
El hogar elige qué espacios de aprendizaje, creación y conversación están activos.
La configuración permite establecer un marco cotidiano sin presentar el tiempo como castigo.
Por ejemplo: ofrecer pistas, utilizar ejemplos cercanos o pedir apoyo adulto ante un riesgo.
El panel del tutor permite revisar y configurar la experiencia. También puede mostrar avisos ante temas sensibles. Esos avisos aparecen fuera de la conversación del niño para no confundir una respuesta educativa con un mensaje interno dirigido al adulto.
La intención no es convertir cada pregunta en una alerta. Los temas cotidianos deben seguir siendo un espacio de curiosidad. Cuando una cuestión requiere acompañamiento, la respuesta puede explicarla con lenguaje apropiado, proponer hablar con un adulto de confianza y facilitar al tutor una señal proporcionada.
El prototipo incluye Hablar, Deberes, Lectura, Inglés, Matemáticas, Programación, 3D/Tinkercad, Retos, Juegos, Curiosidad, Calma y Rol. Cada espacio tiene un objetivo propio, pero todos comparten las pautas configuradas para el perfil.
La web pública permite explorar cuatro de ellos mediante una demo: Curiosidad, Deberes, Historias y Calma. Las preguntas están seleccionadas de antemano y no conectan con el sistema doméstico.
Aprender, practicar, crear historias o resolver dudas son finalidades diferentes.
Una respuesta convincente no siempre es correcta; comprobar forma parte del aprendizaje.
Salud, seguridad, miedo o conflictos importantes necesitan una persona adulta.
Las pautas pueden cambiar a medida que cambian la edad, los intereses y la experiencia.
No. El prototipo permite trabajar con perfiles y adaptar la experiencia por edad.
Sí, contempla avisos ante temas sensibles para facilitar el acompañamiento cuando corresponde.
La dirección del proyecto es simplificar la instalación y la configuración. La web explica los conceptos sin exigir conocimientos técnicos.
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